LA PLAGIOCEFALIA (CRÁNEO TORCIDO) POSICIONAL Y SU TRATAMIENTO MANUAL

EN LOS BEBÉS CON PLAGIOCEFALIA O TORTÍCOLIS, CUANTO ANTES RECIBAN TRATAMIENTO, MEJOR (POR LA MAYOR PLASTICIDAD DE LOS TEJIDOS EN LOS PRIMEROS MESES).

Desde hace dos décadas se recomienda que el bebé duerma boca arriba, lo cual hizo descender a la mitad la muerte súbita del lactante. Como contrapartida, ha aumentado la incidencia de PLAGIOCEFALIA POSICIONAL, en aquellos bebés que acostumbran a dormir casi siempre con la cabeza girada hacia el mismo lado. La incidencia en la población española es del 11,8% y la edad media de diagnóstico de 2,6 meses, según el estudio “Plagiocefalia sin sinostosis y posición durante el sueño”; aunque muchos casos leves no son diagnosticados, como sucede también con muchas tortícolis congénitas. Los factores predisponentes son: tortícolis congénita (asociada en el 18% de los casos, según Panero et al.), prematuridad, parto instrumental, lactancia artificial y sexo masculino. 
 
Los bebés prematuros, al tener los huesos más blandos y apoyar su cabeza de lado en la incubadora, frecuentemente desarrollan un cráneo demasiado alargado hacia atrás (escafocefalia).
 
- ¿Es sólo una cuestión estética, que se tapa con el pelo? Hace décadas se oía esa afirmación, errónea científicamente. De hecho, el 39,7% de los casos de Plagiocefalia Posicional se relacionan con retraso psicomotor y dificultades de aprendizaje, requiriendo apoyos educativos especiales (según Miller y Clareen, 2000) (Retraso psicomotor a los 6, 18 y 36 meses, confirmado en 2010 por Speltz y cols.) Corregir la plagiocefalia (escoliosis craneal) puede prevenir la escoliosis de columna. 
 
- ¿Se corrige sola con el tiempo, o con cambios posturales? Los cambios posturales son importantes, pero conviene alternar el lado de apoyo sólo para prevenir, en bebés simétricos; sin embargo, en caso de haberse desarrollado ya la plagiocefalia, suele ser mejor apoyar postero-lateralmente del lado occipital convexo, para que la fuerza de la gravedad contribuya a redondear el cráneo, además de ejercicios de estiramiento. Durante el segundo año de vida suele disminuir el grado de plagiocefalia posicional, aunque sin corregirse totalmente en muchos casos.
 
- ¿En la mayoría de los casos, la solución es el casco ortopédico? NO, sólo debe usarse en los casos más graves y evolucionados (de más de 5 meses), debido a la compresión que supone el casco 23 horas diarias y a la incomodidad cutánea para el bebé. Además su inocuidad está en discusión, pues el 44 % de los casos tratados con casco ortopédico presentaron signos de retraso evolutivo (Ottawa: Canadian Paedriatic Society 2007. Preventing flat heads in babies who sleep on their backs). Cuando se detecta y trata antes del quinto mes, con técnicas de Fisioterapia Manual, corrección postural y Osteopatía Craneal Pediátrica, casi nunca será necesario recurrir al casco ortopédico para conseguir redondear el cráneo simétricamente, siendo más fácil el tratamiento en los primeros meses. Buenos resultados con tratamiento manual osteopático, confirmados en 2007 por Nuñez MJ, en su tesis “La plagiocefalia posicional y su abordaje osteopático a través de técnicas manuales”. Si se empieza a tratar en el sexto mes, es más laborioso manualmente y en algunos bebés necesita combinarse con el casco (no en los casos leves o moderados). A partir del 8º mes el resultado es incierto, si queremos un cráneo simétrico, dependiendo de si la fontanela anterior está casi cerrada o bastante abierta (el cierre de las suturas limita cualquier tratamiento). En caso de prescribirse casco ortopédico, el tratamiento simultáneo con Osteopatía Craneal (por un fisioterapeuta-osteópata con experiencia) suele reducir a la mitad la duración del tratamiento ortoprotésico, según observaciones empíricas, además de mantener el cráneo más flexible. 
 
IMPORTANTE: cuanto antes tratemos al bebé mucho mejor, pues el cráneo tiene mucha mejor plasticidad.